En el bosque mediterráneo abundan los pequeños fitófagos, como ratones, lirones, caretos, ardillas y conejos. Sus poblaciones son contenidas por pequeños y medianos depredadores, sumamente útiles, como comadrejas, turones, ginetas o zorros, además de por multitud de rapaces y otros animales nocturnos que hacen de la noche un lugar plagado de admirables aventuras de la Naturaleza.
Cada año, el Águila Culebrera inicia una aventura estenuante que le permite cruzar los 14 kilómetros que separan África del Parque Natural Los Alcornocales, donde esta rapaz nace, crece y se reproduce.
El Parque Natural Los Alcornocales es un marco único e inconfundible donde confluyen mares y vientos, y donde el espesor de la niebla que puebla sus laderas hace germinar su naturaleza selvática. Los bosques de niebla, o simplemente, el trópico de Europa.