En una habitación de hotel decadente, en donde hay signos evidentes de haberse cometido un crimen, el visitante irá descubriendo, a través de imágenes ocultas (videos) las circunstancias en las que el crimen fue cometido a medida que, desplazándose por la instalación, vaya asumiendo las posiciones- ubicaciones físicas- tanto de la víctima, como del asesino.